La Reserva Federal publicó los minutos de su reunión del FOMC del 28-29 de julio el 19 de agosto de 2026, y el documento muestra un comité mucho más cercano a subir tipos de lo que implicaba la decisión de mantenerlos sin cambios. Más allá de los tres disidentes conocidos — Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan —, que votaron a favor de mantener el rango objetivo en el 3.50%-3.75%, los minutos registran que "varios participantes" habrían preferido un aumento de 25 puntos básicos en esa misma reunión, considerando que las presiones sobre los precios eran generalizadas y que la postura del Comité no era suficientemente restrictiva. Solo "la mayoría de los participantes" respaldó la decisión de no cambiar.
La inflación es el hilo conductor. La inflación total del PCE se situó en el 4.1 por ciento en mayo, con un núcleo del 3.4 por ciento, ambas por encima del nivel de hace un año. El personal de la Fed estimó que en junio, el PCE total bajó al 3.7 por ciento y el núcleo al 3.3 por ciento — todavía muy por encima del objetivo del 2 por ciento. Tres factores recurrentes aparecen a lo largo del documento: los efectos de las anteriores subidas arancelarias, los costes energéticos y de insumos más elevados derivados del conflicto en Oriente Medio y la presión de la demanda generada por la expansión de la inteligencia artificial. Los minutos señalan que los materiales para centros de datos — entre ellos chips y acero — registraron fuertes incrementos de precios, al igual que los teléfonos inteligentes, equipos informáticos, software y electricidad. Varios participantes consideraron que la inversión en IA ya estaba impulsando la demanda agregada; otros opinaron que era demasiado pronto para saber si el efecto seguiría limitándose a los precios relativos.
Antes de la reunión, los mercados estaban posicionados mucho más allá del comité. Los rendimientos nominales del Tesoro subieron entre 25 y 30 puntos básicos durante el periodo entre reuniones, impulsados por las tasas reales. De cara a la reunión de julio, los mercados valoraban aproximadamente una probabilidad de uno de tres de una subida en la propia reunión, una subida de 25 puntos básicos completamente preciada para septiembre y otra para finales del primer trimestre de 2027. La encuesta del Desk de la Fed contó una historia diferente: sin cambios en el tipo de política este año ni el próximo, con una recorte previsto para principios de 2028. Esa brecha entre la fijación de precios del mercado y la respuesta mediana de la encuesta del Desk es una de las dislocaciones más acusadas que registran los minutos, y sitúa la reunión del 15-16 de septiembre como el punto en el que una de esas dos visiones se resolverá.
