Berkshire Hathaway anunció el viernes que Warren E. Buffett, de 96 años, ha pasado a ser presidente emérito con efecto inmediato, poniendo fin a más de seis décadas en las que convirtió a un fabricante textil en dificultades en un conglomerado valorado en aproximadamente $1.1 billones. El consejo eligió a su hijo, Howard G. Buffett, director desde 1993, como presidente. Buffett sigue siendo miembro del consejo y "seguirá ofreciendo su valiosa opinión y perspectiva", según la empresa en el [comunicado publicado en su sitio web](berkshirehathaway.com). Susan L. Decker continúa como directora independiente principal, y Greg Abel, que sucedió a Buffett como consejero delegado, sigue dirigiendo el grupo. La presidencia de Howard Buffett no conlleva ningún cargo de gestión.
El traspaso se presentó como la culminación de un plan largamente gestado: Berkshire describió la elección como "coherente con el plan de sucesión de larga data de la empresa". En la carta a los accionistas adjunta al comunicado, Buffett escribió que Howard "ha sido director de Berkshire durante 33 años" y añadió: "Es un aprendizaje más largo que el que yo hice antes de tomar las riendas a los 34 años". Howard Buffett, de 71 años, preside la Howard G. Buffett Foundation desde 1999 y fue Embajador de Buena Voluntad de las Naciones Unidas contra el Hambre para el Programa Mundial de Alimentos; ha formado parte de los consejos de empresas como Archer Daniels Midland, ConAgra Foods, Coca-Cola y Lindsay Corporation.
Buffett, que dice haber "servido a Berkshire desde 1965", escribió que Abel "ha asumido el cargo de consejero delegado en todos los aspectos" y que "no había tenido que pensarlo dos veces" sobre las decisiones que Abel ha estado tomando. Su carta cierra con la frase que enmarcó la noticia: "El Padre Tiempo siempre gana. Sin embargo, ha sido generoso conmigo".
Los inversores ya habían empezado a descontar la sucesión. Las acciones de clase B de Berkshire bajaban un 0.3% en la negociación previa a la apertura del viernes, [informó Reuters vía Nikkei Asia](asia.nikkei.com). Los datos recopilados por LSEG y citados por la agencia muestran que la relación precio-valor contable del grupo ha caído de aproximadamente 1.62 a 1.53 desde que Buffett anunció que cedería el puesto de consejero delegado, un retroceso de la "prima Buffett" que los inversores han pagado históricamente por su gestión.
Ese contexto de valoración importa porque Berkshire es la única empresa financiera del club del billón de dólares en valor de mercado, un grupo formado por lo demás por compañías tecnológicas. Entre sus filiales figuran el ferrocarril BNSF, la aseguradora Geico y marcas que van desde Dairy Queen hasta Duracell, Fruit of the Loom y la World Book Encyclopedia, junto con cientos de miles de millones de dólares en acciones cotizadas y deuda del Tesoro estadounidense. Apple es la mayor participación individual de Berkshire, con casi $80 billion al jueves, mientras que la participación en Alphabet que Buffett empezó a construir en julio vale más de $27 billion, [informó NBC News](nbcnews.com). Para los accionistas, la pregunta no es quién firma las cuentas — eso lo hace Abel — sino si el modelo operativo descentralizado y la prima de valoración sobreviven a la retirada del nombre del fundador de la cima de la cabecera.
La magnitud de lo que cambió de manos es difícil de exagerar. NBC News señaló que las acciones habían subido más del 5,500,000% entre la decisión de Buffett de usar Berkshire como su principal vehículo de inversión en los años 1960 y su retirada como consejero delegado, frente a aproximadamente el 39,000% del S&P 500 en el mismo periodo. [Bloomberg, vía The Guardian](theguardian.com), sitúa su patrimonio neto en $145 billion, el décimo mayor del mundo; Buffett ha prometido que más del 99% de su riqueza se destinará a la filantropía.
Los documentos dejan varias cosas abiertas. El comunicado no fija una fecha de finalización para el cargo de director de Buffett ni describe ningún cambio en la supervisión de la cartera de inversiones de Berkshire; Buffett escribió solo que espera "seguir siendo accionista junto a ustedes". El mandato de Howard Buffett se describe como la custodia de la cultura y los valores, que según la empresa "valen más que cualquier cosa en nuestro balance" — una redacción que deja indefinida la división práctica de influencia entre presidente y consejero delegado. La caída del 0.3% en la negociación previa se midió antes de la apertura de Nueva York y es pequeña en relación con el valor de mercado del grupo, y el descenso de la relación precio-valor contable es anterior al anuncio del viernes, por lo que no puede atribuirse solo a él. El título de presidente emérito suele ser honorífico, señala Reuters, y Berkshire no ha dado señales de más cambios en el consejo.
"Siempre fue una cuestión de cuándo, no de si. Buffett ha hecho una salida elegante", declaró a Reuters Brian Jacobsen, estratega económico jefe de Annex Wealth Management, quien añadió que la transición "se siente más como la culminación de una sucesión cuidadosamente planificada que como un cambio repentino de guardia".
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