Los precios del diésel en Estados Unidos alcanzaron un máximo histórico de $5,85 por galón en promedio, superando el récord anterior establecido en junio de 2022, mientras la guerra de seis meses con Irán sigue estrangulando las cadenas de suministro mundiales de combustible. La cifra, reportada por la American Automobile Association (AAA), supera el pico previo de $5,82 por galón que siguió a la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia.
El aumento ha sido espectacular. Antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran su campaña militar contra Irán a finales de febrero, el promedio nacional del galón de diésel se situaba en aproximadamente $3,76, según la AAA. Esto significa que los precios han subido alrededor del 55 por ciento en poco más de seis meses, impulsados por recortes de producción, alteraciones de las cadenas de suministro y el cuello de botella del tráfico de petroleros a través del estrecho de Ormuz.
Qué está impulsando al alza el diésel
El crudo Brent, la referencia internacional, cotizaba por encima de $95 por barril el viernes, frente a unos $70 antes del inicio de la guerra. El crudo es el insumo principal tanto del diésel como de la gasolina, y su elevación sostenida se ha traducido directamente en precios más altos en el surtidor. Pese a un breve retroceso a comienzos del verano ante las esperanzas de una solución diplomática, el petróleo ha retomado su subida a medida que los combates entre Estados Unidos e Irán se han intensificado de nuevo.
El panorama de la gasolina es igualmente tenso. El precio promedio estadounidense del galón de gasolina regular alcanzó $4,15, frente a $3,20 en la misma fecha del año pasado, según la AAA. Es la primera vez que la gasolina supera los $4 por galón durante el fin de semana del Día del Trabajo.
Por qué el diésel importa más que la gasolina
El récord del diésel es posiblemente más trascendente para la economía en general que un hito de la gasolina. El diésel impulsa a la mayoría de las redes de transporte comercial de mercancías en Estados Unidos: los camiones de larga distancia, los trenes, los buques de carga, los autobuses, la maquinaria agrícola y los vehículos de construcción funcionan principalmente con diésel. Cuando sube el costo del diésel, ese gasto se propaga por cadenas de suministro que tocan casi todos los productos de consumo.
Las cadenas de suministro de alimentos son de las más afectadas de inmediato. Los productos frescos, la carne y otros alimentos perecederos deben transportarse con frecuencia y reabastecerse según calendarios ajustados, y los camiones propulsados por diésel realizan la mayor parte de ese trabajo. La maquinaria agrícola utilizada durante la temporada de cosecha también funciona con diésel, lo que añade otra capa de presión sobre los costos en el punto de producción.
Otros sectores, como el de la ropa, los cosméticos, los muebles y el comercio minorista en general, también enfrentan facturas de transporte más altas. Algunas empresas ya han comenzado a trasladar estos costos a los consumidores mediante cargos adicionales en pedidos en línea y entregas de paquetes. Los expertos advierten que cuanto más tiempo se mantenga elevado el diésel, más se acumularán estos costos y más aparecerán en las estanterías de las tiendas.
Consecuencias políticas y económicas
El pico de los precios del combustible llega en un momento políticamente sensible. Una encuesta de AP-NORC realizada este verano mostró que dos de cada tres adultos estadounidenses desaprueban la gestión del presidente Donald Trump de la economía, y el aumento de los costos de combustible incrementa la frustración de los votantes de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Económicamente, el récord del diésel subraya la fragilidad de las líneas de suministro energético mundiales durante un conflicto militar prolongado en la región del Golfo Pérsico. El estrecho de Ormuz, por el que transita una parte significativa del petróleo del mundo, ha sido un punto focal de la alteración desde que comenzó la guerra. Incluso en periodos de optimismo diplomático, la amenaza de una nueva escalada ha mantenido a los operadores incorporando una prima de riesgo de guerra que muestra pocos signos de desvanecerse.
Para las empresas y los consumidores estadounidenses, las perspectivas inmediatas ofrecen poco alivio. Con los precios del crudo obstinadamente elevados y ningún alto el fuego a la vista, es probable que el diésel se mantenga cerca de sus niveles récord o por encima de ellos en el futuro previsible.
Fuentes
- [AP News: US diesel prices hit a record high at $5.85 on average](apnews.com)
- [BBC: US diesel prices hit an all-time high](bbc.com)
- [PBS NewsHour: US diesel prices hit a record high, pushing up transportation costs](pbs.org)