La economía estadounidense sumó 162.000 empleos en agosto, casi el triple de los 55.000 del consenso, borrando de un solo dato la narrativa de un mercado laboral estancado. Es la fotografía del informe Employment Situation publicado por la Oficina de Estadísticas Laborales el viernes 4 de septiembre, que llega después de la inesperada pérdida de 23.000 empleos de julio y redibuja el escenario de cara a la reunión del FOMC del 16-17 de septiembre.
Las cifras del informe
- Nóminas no agrícolas: +162.000 frente a +55.000 esperados (la encuesta de Reuters apuntaba a +56.000)
- Tasa de desempleo: estable en el 4,1% por segundo mes consecutivo, en línea con las previsiones
- Tasa de participación en la fuerza laboral: sube al 61,6% desde el 61,4%
- Subempleo (U6): baja al 7,7% desde el 7,9%
- Ganancia media por hora: +0,3% mensual tras el estancamiento de julio, en línea con lo esperado; en términos anuales el crecimiento salarial se desacelera al 3,1% desde el 3,2%, aunque sigue por encima del 3,0% del consenso
- Semana laboral media: 34,4 horas, por encima de las 34,3 esperadas
De -23.000 en julio a +162.000: la composición importa
El rebote no son solo estadísticas. Las nóminas privadas subieron 127.000 frente a 45.000 esperados (después de +30.000 en julio), la manufactura sumó 16.000 contra 5.000 previstos, y el sector público pasó a positivo con +35.000 tras el -53.000 de julio, que reflejaba la caída estival del empleo en la educación local. La revisión neta de dos meses es de +55.000, con junio confirmado en +57.000.
Que el desempleo se mantenga en el 4,1% refleja oferta laboral, no debilidad de la demanda: la participación subió desde el 61,4%, un mínimo de más de cinco años, revirtiendo la tendencia reciente. Como señala el análisis de InvestingLive, el salto de la participación es exactamente lo que mantuvo la tasa en el 4,1% en lugar de empujarla a la baja.
El dato choca con las señales tempranas de la semana: el miércoles ADP había reportado solo 38.000 empleos privados, el ritmo más lento desde enero, y el consenso esperaba un rebote moderado impulsado por el regreso de los profesores, tras la caída de 49.600 en la educación de los gobiernos locales en julio. Una divergencia marcada entre la encuesta de ADP sobre 26 millones de trabajadores y los datos oficiales. El panorama de las vacantes sigue siendo sólido en cualquier caso: en julio había 7,3 millones de puestos abiertos, ligeramente por encima de los 7,2 millones revisados de junio, con 5,1 millones de contrataciones durante el mes.
Qué significa para la Fed
La sorpresa al alza llega mientras el banco central sopesa una subida de tipos frente a una inflación aún caliente: antes del informe, los futuros de fondos federales descontaban aproximadamente un 50% de probabilidad de una subida en septiembre y 32 puntos básicos de subidas para final de año. Un mercado laboral que vuelve a arrancar con fuerza refuerza el caso a favor de actuar, mientras que la moderación anual del crecimiento salarial (3,1%) juega a favor de quienes preferirían esperar. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, describió el mercado laboral de agosto como "bastante estable", leyendo la baja rotación como resultado del reemparejamiento pospandemia entre empleadores y empleados; el gobernador Christopher Waller dijo que se inclinaría por mantener si los datos muestran una inflación que mejora. Eso convierte el IPC del 11 de septiembre en la próxima parada crítica: como escribió esta semana la economista de Bank of America Shruti Mishra, los precios decidirán, porque Warsh ve sólido el mercado laboral. Un dato como este, sin embargo, despoja a la Fed del argumento de la debilidad laboral para quedarse quieta.
Mercados
Tras la publicación, InvestingLive señaló una fuerte demanda de dólares en las principales divisas: antes del informe el USD/JPY cotizaba en 156,13 y los futuros del S&P 500 ganaban 2 puntos, con la reacción completa aún en desarrollo en el momento de escribir estas líneas.
Fuentes